La Resiliencia y la Investigaciónel resultado de un Nuevo Placer





Un puente entre el origen
y el propósito de la superación
Cuando el camino creativo se detuvo, necesité encontrar una forma de expresión auténtica para mi situación emocional. Fueron años de exploración para hallar esa resonancia. La pasión no regresó por casualidad, sino a través de la investigación que me guió hacia la precisión de la pastelería.
Durante mi formación en la escuela de hostelería Hofmann Culinary School de Barcelona, el Financier—un pastel que exige la máxima pulcritud en sus proporciones—se convirtió en mi catalizador. Fue entonces cuando descubrí que la verdadera conexión se crea a través de la calidad inquebrantable de un producto.
Cada pastel es el resultado de una reflexión profunda y catártica, una ejecución diaria de disciplina y moderación. Me apoyo en mis orígenes, que me enseñaron la calidez de compartir, y en la precisión que exige la técnica. UNPLACER es mi nuevo motivo de superación, creado para ofrecer un momento de gratitud pura y perfecta.
La pasión y la disciplina nos trajo hasta aquí. Ahora, la recompensa es tuya: será un placer conectar contigo a través de esta dulce experiencia.
Gracias por llegar hasta aquí:
¡Domingo!
¿Por qué UNPLACER?
UNPLACER nace del respeto absoluto por un solo producto: el Financier. Es el punto de partida. La promesa es clara: cada bocado es la máxima expresión de la almendra y la mantequilla noisette. Desde esta base inigualable, se recrea todo un universo de sabores en tartas y nuevos formatos, con el objetivo de ofrecer un sabor indiscutible, entregado con la pulcritud de lo artesanal.
La Fuerza de la Miga
UNPLACER es un compromiso con tu descanso, la celebración y el gozo de compartir. Hemos perfeccionado un bizcocho de sabor potente y de fácil degustación. La intención es llevar ese placer, horneado al momento y con ingredientes esenciales y aromáticos, directamente a tu mesa, haciendo de nuestro encuentro el ritual que transforma cualquier día de la semana en tu mejor momento.
El Origen del Financier
Este postre es, de hecho, una pieza de historia con siglos de tradición. Su origen se remonta a una receta anterior, la Visitandine, creada por las monjas de la Orden de la Visitación en el siglo XVII en la ciudad de Nancy, Francia, para aprovechar las claras de huevo excedentes.
Posteriormente, en el siglo XIX en París, el pastelero Lasne tomó esta receta humilde y la reinventó para su clientela de financieros, dándole la forma icónica de un lingote de oro por motivos de marketing y practicidad. Es un pastel que, desde sus inicios, ha sido sinónimo de pureza de ingredientes y pulcritud en la forma.
